la vida se te puede ir en un sacudón, mientras miras a tu alrededor y todo se mueve en una forma horriblemente coordinada.
Y se escucha el ruido de la tierra, como un reclamo de tanto daño que por siglos le hemos hecho; tan dolida se la escucha.. tan rencorosa..
Comienzas a pensar en lo que la vida te dio y a agradecer hasta lo que te quitó.. mientras un sentimiento de culpa por todo lo que tienes te invade cuando ves lo que perdieron tantas personas que nunca vas a terminar de conocer, pero sólo imaginarte en su lugar, te hace estremecer.. y deja de temblar el cuerpo, y comienza a temblar el alma por tanto dolor ajeno.
Sólo queda rezar: dar gracias a que sobreviviste, a que tu familia está bien.. y pedir por aquellas personas que hacen temblar al mundo con tanta maldad que han sembrado, las que hacen temblar tu corazón de felicidad cuando sabes de ellas..
no sólo se sacuden los cuerpos, sino también los corazones con cada movimiento de la tierra: mi solidaridad con las víctimas