martes, 27 de diciembre de 2011

El tesoro de mi abuela


Abrí la puerta de la habitación de mi abuela y todavía se conservaba su olor, su perfume.

Hacía una semana la habíamos despedido y recién ahora me dispuse a ordenar aquella habitación para poder darle lugar a mi espacio personal, algo con lo que había soñado siempre: un cuarto que me ayudara a salir de la rutina, donde pudiera pintar, escribir, armar mi taller fotográfico y demás sueños que alguna vez me propuse.

Encontré varias cosas que mi abuela guardaba con mucho amor, como las cartas que mi papá le escribia de niño, unas fotos de él, mías y de mis hermanos y de su familia, fotos de ella de joven, trajes de mi papá cuando salía en la primaria, frazadas que tejió con sus propias manos, en fin.. el tesoro de mi abuela.

Mientras seguía ordenando ropas, abrigos y demás.. cayó a mis pies, como buscándome, una caja muy bonita, floreada de tamaño mediano. Pensé que seguiría encontrando mas de lo mismo, pero encontré algo mas bello todavía, eran los diarios de mi abuela.

Con fechas dispares, pero importantes para ella, relataba todos sus días con un aire de melancolía..

“Mi querido:
Hoy ya hacen 5 años de tu partida y aún mi corazón se acongoja al recordarte.. extrañarte se hace eterno, pero la vida sigue, eso dicen, no?. Recuerdo nuestras escapadas al lago en las tardes de siesta, donde dejábamos que todo fluyera como el agua lo hacía, tu risa y la manera de hacerme reir.. la vida parece pasar cada vez mas lenta sin ti.  Mis padres me presentaron al que será el padre de mis hijos,  el casamiento ya está casi cerrado, pero aún sueño con esas tardes.. esperando a que vuelvas. Siempre tuya. Rosa”

Sentí que me estaba metiendo en algo muy complicado y confuso.. algo que no sé si quería saber, pero la curiosidad pudo mas; estaba conociéndola a través de sus palabras.. siempre le había gustado escribir, pero esto era una verdadera sorpresa para mí.

“Mi querido:
Sigo soñando con tu perfume y despertando al lado de mi marido.. la vida me parece tan absurda como lo que te acabo de decir. Lo amo, pero aún así te amo a vos también y por el resto de la vida seguirá siendo así. Hoy Miguel aprendió a caminar.. es increíble como el amor se pone en movimiento, como una cosita tan chiquita puede ya comenzar a explorar el mundo. Aún asi y todo, sigo extrañándote como el primer día.. no puedo disimular las lágrimas en mis ojos al mirarlo a él y pensar que la vida contigo podría ser mas maravillosa.. pero es asi. Siempre tuya y esperando tu regreso. Rosa”

Era increíble lo que mis ojos leían, mi abuela se había enamorado y no era de mi abuelo!. Sentía un amor tan grande que podía convivir con él, con mi padre, con toda la familia..

“Mi querido:
Han pasado ya más de 40 años desde que te conocí.. recuerdas aquel baile?. Tuviste que aliarte con mis hermanos para que me sacaras a bailar sin que mi padre se diera cuenta, al otro día tuve que trabajar el doble en la chacra por eso, pero valió la pena.
No sé si te gustaría verme asi como estoy, con mis años encima, mis arrugas y mis mañas de señora ya mayor.. pero mi corazón sigue sintiéndose como el de aquella jovencita de 16 años que conociste aquella vez.
Hoy nació mi nieta, Carolina.. sus ojos guardan un extremo parecido con los tuyos, me llena de alegría su presencia.. siento que el amor ha vuelto en su mirar. Siempre estas presente pero con ella.. es como si hubieses vuelto.
Siempre tuya. Rosa”

Me tendí a llorar mientras terminaba de leer esta carta.. mi abuela disimulaba mucho con mis hermanos, pero conmigo tenía una calidez especial.. ambas lo sabíamos. Ella alentaba todo mi espíritu de libertad, sabía mis secretos, mis amores, mis desgracias.. es mi ángel.

“ Mi querido:
Hoy me siento particularmente débil. No sé que es lo que me sucede, mi anciano cuerpo se mueve tan lentamente que no se condice con la vitalidad de la juventud compartida contigo.. recuerdas que solíamos andar en bicicleta por el pueblo? Pasábamos horas antes de llegar a la plaza, al lago.. Parece tan viejo lo que hablo, pero aún quiero recordarte con ternura, a pesar de los años. Me casé, formé mi familia, tuve hasta nietos.. pero en mi corazón siempre hubo un espacio para ti. No me negué nada en esta vida, tuve mis aventuras, mis picardías, pero amarte a vos fue lo mas hermoso que me pasó.. debe ser por eso que aún sueño con tu perfume…
Dudo que alguna vez te hayas ido de mi lado, por que mi amor es el mismo.. eso me da la seguridad que si la muerte me sorprende a la vuelta de la esquina, se llevará mi cuerpo, mis molestias.. pero no podrá robarme mi amor hacia vos, mi familia, eso sigue a pesar del tiempo, de lo material.
Te amo y hoy lo digo con mas fuerza, con la fuerza de mis 85 años, de mis 16.. en fin, con todo mi ser.
Siempre seré tuya.
Rosa”

Ese último lo escribió días antes de fallecer… Nunca supe el nombre del enamorado de mi abuela, no sabía si quería saberlo tampoco, me parece que es su historia y es algo que se llevó con ella.
Mientras me dispuse a ordenar, entre lágrimas, se cayó de aquella libreta otra carta.

“Mi querida Rosa:
Añoro mucho tu presencia, tu cabello sobre mi pecho.. extrañarte es una agonía. Pero la vida me trajo hasta aquí, no? Quieren que sirva al país y así lo haré..  aunque podría perder hasta mi aliento en esta lucha innecesaria, no podrán robarme el amor que te tengo. Las tardes en el lago son imborrables, la verdad es que son momentos que llevo siempre conmigo antes de salir a dar batalla. Llevo tu fotografía conmigo siempre y la veo antes de dormir, para soñar contigo hermosa.
No quiero ilusionarte, pero las probabilidades de que ganemos es muy poca, nuestro batallón está principalmente lleno de principiantes como yo, estamos casi desarmados y pasamos frío y hambre. Quiero que sepas, que mi cuerpo puede irse, pero mi amor no.. estaré siempre contigo, en la brisa, en el canto de los pájaros, no me despegaré de ti nunca mi amada.Me gustaría también que siguieras tu vida cuando lo creas necesario y que sigas escribiendo como maravillosamente lo haces..
Te amo y aunque este cuerpo se canse de andar.. siempre seré tuyo.
Roberto”

La carta atrás estaba escrita por mi abuela..

“Mi querido:
Quiero que el mundo se acabe ya mismo.. todo me parece tan poco desde que me enteré que te fuiste. Sigo sin comer y lo único que hago es llorarte.. amor eras tan joven para irte y dejarme asi! Tan sola… siento rabia con Dios por dejarme con esta pena tan grande.
Mi amor siempre será tuyo.. siempre seré tuya y en el mas allá, nos encontraremos para seguir con esta historia.
Rosa”

Me quedé tranquila y llorando.. mi abuela se había ido, pero estaba bien acompañada. Seguro las tardes en el lago allá son interminables, las escapadas, las travesuras.. todo debe ser mas intenso. Puse la caja sobre mi pecho, la abracé como si fuese ella y la guardé…  para que el amor siga estando en esa habitación.

Encendí una vela, puse su foto y un par de jardines.."ojalá puedan verse allá.. se puedan encontrar" le dije desde mi corazón. Desde algún lugar, una dulce voz me dijo "el amor trasciende hasta los cuerpos mi niña, ama con locura en la tierra que aquí se vive de igual manera"

1 comentario:

  1. Me regalaste dos hermosas lágrimas, de esas que nacen bien adentro del pecho. GRACIAS por compartir tanto amor hermana. Gracias!

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